La última fase de cualquier reforma, la que nadie incluye en el presupuesto y la que decide si la obra parece terminada o no.
Cuando termina una reforma, la casa no está terminada. Está llena de un polvo mineral finísimo que se ha metido en cada rendija, con restos de pintura en los marcos, silicona en los azulejos, cemento cola en el suelo y etiquetas y protectores en sanitarios, grifería y ventanas. Nada de eso se resuelve con una fregona y buena voluntad.
Esta web pone en contacto, no ejecuta. Nos cuentas qué obra ha habido y cómo ha quedado la vivienda, lo trasladamos al equipo de limpieza de la red Multiservicios que cubre tu municipio y ellos valoran el trabajo y te dan su presupuesto.
El polvo doméstico es mayoritariamente textil y orgánico: se levanta y se recoge. El de obra es mineral, mucho más fino y con carga electrostática, lo que hace que se adhiera a las superficies en lugar de posarse sobre ellas. Por eso, al pasar un paño seco, se extiende en lugar de retirarse, y por eso aparece de nuevo dos días después de haber limpiado: no estaba en el suelo, estaba en el aire y en las superficies altas.
La consecuencia práctica es que una limpieza de fin de obra necesita varias pasadas y un orden estricto. No es una cuestión de esfuerzo, es de método.
Primero se retiran los restos gruesos y los embalajes. Después se trabajan techos, paredes y zonas altas, donde está buena parte del polvo que luego volverá a caer. A continuación las carpinterías: marcos, puertas, ventanas, persianas y sus cajones, que es donde más se acumula. Los cristales van después, cuando ya no queda polvo que pueda volver a ensuciarlos.
Los suelos se dejan para el final y casi siempre necesitan más de una pasada: la primera arrastra el grueso, la segunda retira el velo que queda. Si el suelo es poroso o hay restos de cemento cola, el trabajo se complica y a veces requiere producto específico.
Las gotas de pintura plástica sobre gres, la silicona sobrante en las juntas, el cemento cola seco y los adhesivos de los protectores son los cuatro clásicos. Cada uno se retira de una forma distinta y con un producto o una herramienta diferentes, y ninguno se soluciona frotando más fuerte.
Aquí es donde más daño hace la improvisación: usar un estropajo abrasivo sobre una mampara nueva, un producto ácido sobre porcelánico pulido o una espátula sobre una superficie delicada deja marcas permanentes. Un equipo con experiencia sabe qué usar en cada material, y si tienes microcemento, madera tratada o piedra natural conviene avisarlo.
Cuando todos los gremios hayan terminado. Absolutamente todos, incluido quien viene a dar el último retoque de pintura, a ajustar una puerta o a montar los muebles. Si se limpia antes, una parte del trabajo se pierde y hay que repetirlo.
Si tu obra va por fases y vas a habitar la casa mientras tanto, coméntalo. En ese caso a veces tiene sentido una limpieza intermedia de la zona terminada y otra final, pero es una decisión que conviene tomar hablándolo, no improvisando.
Nosotros no prestamos el servicio ni publicamos tarifas. Trasladamos tu solicitud al equipo de limpieza de la red que cubre tu municipio y ellos te dan su presupuesto tras valorarlo. El contacto no tiene coste.
Si tu caso no aparece aquí, llámanos y lo hablamos. Preguntar no cuesta nada.
Cuando hayan terminado todos los oficios, incluidos los remates pequeños. Es el error más frecuente y el que más veces obliga a repetir el trabajo.
Es parte del trabajo, aunque el resultado depende del tipo de suelo y del tiempo que lleve la mancha. El equipo lo valora al verlo y te dice qué puede garantizar.
Cuanto más despejada, mejor y más rápido. Si queda material por retirar, indícalo al pedir presupuesto.
Solo si se usa el producto equivocado. Avísalo desde el principio y el equipo llevará lo adecuado para cada superficie.
Cuéntanos qué necesitas y te ponemos en contacto con el equipo adecuado. Sin coste por el contacto y sin compromiso.
Rellena el formulario o llámanos. Recogemos tu solicitud, la trasladamos al equipo de limpieza de la red que trabaja tu municipio y ellos te llaman para valorarlo y darte su presupuesto.